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jueves, mayo 15, 2008

Vanidoso

Caminaba esta misma mañana, conectado a mi iPod tranquilamente, cuando advertí que las personas con las que me cruzaba me miraban. Me miraban de un modo raro. Repasé discretamente mi atuendo, y todo aparentaba estar cerrado y en orden. No me sentía excepcionalmente atractivo como para ser objeto de tanto miramiento. Sonreí vanidoso. Quizá me estaban confundiendo con George Clooney. ¡Quita, quita! Si yo soy mucho más guapo que ese Clooney, dónde va a parar. Vanidoso. Así caminé por toda la avenida hasta que hube de detenerme en un paso de peatones. Henchido y vanidoso. Al momento sentí una presencia a mi lado, un bulto cercano a mi estatura. Displicentemente miré de reojo sintiendo en mi las miradas de dos chicas que esperaban enfrente a que se abriese el semáforo. Amplié el reojo y vi un travestí a mi lado. Alto, tetudo, de larga melena, piel de color favela y rostro sin afeitar. La vanidad se hizo añicos, mientras yo cruzaba el paso de peatones a buena velocidad y sin recibir ya mirada alguna de nadie. Advertiré a "alguno" que intente sugerir la pregunta de "a quién miraba el travestí", que no me miraba a mi, seguro. Caminé aprisa y huérfano de vanidad el resto de mi trayecto, sin que nadie se fijara en mi. Menos mal que me encontré con mi amiga Mariví que me saludó con un "Buenos días, guapoo", que restañó mi malherida vanidad. Qué absurdamente vanidosos somos los cómicos.

sábado, abril 19, 2008

Noche a dos sentimientos

Deja en mi pecho el fruto de tu mirada,
deja en mis labios las lágrimas de tus ojos,
que la noche calla para escuchar lo que hablamos,
y fulgirán sus ojos que dirán lo que han visto.

jueves, marzo 06, 2008

En-Sueño

Pienso que estoy en tu pensamiento, que piensas que te pienso. Y pienso si pudiera abrazarte la espalda, perderme en tus dedos, escalar el claustro de tu pecho, besarte el espíritu, mecerme en tu pelo, navegar en tus ojos, anidar en tu cintura...
Pensamiento... Pensamiento. Duerme en mi.

jueves, octubre 18, 2007

Desayuno en Tiffany




Sentí su presencia cerca de mi. Giré levemente la cabeza y cruzamos nuestras miradas. Al momento se alejó mientras yo investigaba en el escaparate el objeto que ella había estado mirando. Imposible saberlo. Sólo fui capaz de verme reflejado en el cristal, como Audrey Hepburn.

Moon River, wider than a mile
I'm crossing you in style, someday
Old dream maker, you heart breaker
Wherever you're goin', I'm goin' your way
.

Seguí torpemente los pasos que ella había caminado hacia la puerta de entrada. Recorrí con la vista el amplio vestíbulo de la tienda hasta que mis ojos se detuvieron en una mirada convertida, a un mismo tiempo, en huidiza y cómplice, hasta el punto que igualmente podría significar que me invitaba a seguirla, o que me conminaba a salir de allí inmediatamente. Una leve sonrisa dibujada en sus labios me animó a seguirla, aunque de un modo furtivo, casi clandestino, y con el pulso acelerado por la emoción de volver a sentirla cercana.
Los turistas saben que en Tiffany, a medida que suben las diferentes plantas del edificio, aumenta el precio de los objetos que hay en ellas. Y la primera planta acostumbra a ser un hervidero, pues hay objetos que cuestan a partir de cinco ó diez dólares. Nadie resiste la tentación de llevarse cualquier cosita de recuerdo con el nombre grabado de Tiffany & Co. Aunque no hay turistas que sean agasajados en la última planta con caviar beluga y champán francés. Eso es exclusivo de los clientes.

La seguía a una distancia prudente aunque ella comprobaba de reojo, cuando no se interrumpía absorta en la contemplación de alguna pieza, que yo me mantenía cerca y sin perderla de vista. En algún momento, aprovechando si ella se detenía, procuraba aproximarme hasta que me rozase la estela de su perfume, o pudiese escuchar cómo sus finos tacones se deslizaban por las alfombras.
Se detuvo en uno de los mostradores interesándose por una pieza. La vendedora abrió una vitrina y le mostró un bonito collar de perlas y diamantes. Ambas lo miraban una y otra vez y, más que tocarlo, lo acariciaban. La vendedora lo ciñó con suavidad a su cuello, aquel cuello tan fino y hermoso que no rivalizaba con ninguna joya porque las derrotaba a todas en belleza.
Fue entonces cuando se volvió para mirarme con indescriptible dulzura. Se quitó el collar tras contemplarse durante un rato en el espejo y lo devolvió a la vendedora. Se despidieron amigablemente y continuó paseando entre los mostradores y las vitrinas mirando las piezas.
Me acerqué al mostrador y le alargué mi tarjeta de crédito a la vendedora antes de que devolviese el collar al lugar que ocupaba en la vitrina. Me miró con complicidad y algo de satisfacción y se dispuso a realizar la transacción.

Con el collar guardado en un estuche y con un precioso envoltorio la busqué por todos lados con la mirada, pero había desaparecido. Recorrí las plantas de la joyería sin encontrarla, aunque intuyendo que estaría como Audrey Hepburn, con una taza de café humeante frente a la fachada.

Two drifters, off to see the world
There's such a lot of world to see
We're after the same rainbows end
Waitin' round the bend
My Huckleberry friend
Moon River, and me
.

Salí a la calle y allí estaba, con su deliciosa sonrisa sentada en el bordillo de la acera. Se había descalzado sus zapatos de tacón finísimo y los deditos de sus pies se agitaban juguetones bajo las medias negras. Sostenía en una mano un vaso de café humeante. Y sin dejar de mirarme sonriendo, movía los dedos de su otra mano urgiéndome a darle el envoltorio. Cuando lo deposité en su palma sonrió más aún y lo fue abriendo ceremoniosamente. Al ver el collar sus ojos y su boca dibujaron un gracioso gesto de sorpresa y admiración. Y me susurró sin que nadie pudiera escucharnos:
- ¿Sabes que éste es el collar número veinticinco que me regalas?
- Sí.
- Todos iguales.
- Siempre te detienes frente al mismo.
- Es que me gusta.
- Lo sé.
- ¡¡Corten!! - gritó el ayudante de dirección- ¡Una toma más y pausa para comer!

viernes, septiembre 28, 2007

Calidez

Estaba tan oscuro que perdí tu llegada ávida. Me rodeó tu tacto sonriente y fugitivo y, al poco, los cuerpos secuestraban el tiempo consumido en rápida invasión amorosa. Corría entre mis dedos la hierba salpicada. Y era real, aunque fuese un sueño.

lunes, julio 23, 2007

La aventura es la aventura


Seamos confusión en la claridad o claridad en la confusión, que no me acuerdo muy bien. Turulato, ¡Viva Suiza Libre!

jueves, junio 07, 2007

Orillas


Algunas veces pensaba en los charcos. Literalmente. Se sentaba en el agua y decía que las ideas le nacían líquidas en la mente. "Quiero estar en tu orilla, acercarme al paisaje de soledad contigo". Luego, al caer la tarde y la noche se esparcía en gotas oscuras, tropezaba con la ausencia. Pero sonreía en silencio porque volvería a las orillas de ceniza donde el sueño imposible regresa con el viento de la tarde.

sábado, marzo 10, 2007

Sueño despeinado



¿Por qué querría mi caprichosa alma que los pensamientos se enredaran irremisiblemente en la cabellera de tu sueño? Tu inquieta mirada, cálidamente incrédula, sonríe. No sé si he despeinado tu sueño.

domingo, marzo 04, 2007

La noche del eclipse



El alma pedía deseos a la luna. La luna fue deshilvanando una luz para tus sienes. De su contorno salió una caricia inusitada. Quedó una noche de azul lento bajo la luna encaramada en rojo

martes, febrero 20, 2007

Mi luna


Me has susurrado mi nombre mientras dormía. Eras tu. Me llamaste por mi nombre. Y he sentido tu aroma envolverme la piel. Y besé tu tristeza para evaporarla. Y viví con tus sueños. Y latí con tu pecho.

martes, febrero 13, 2007

El viento que te acerca

Anidas en el hueco de mi pecho,
tu cuerpo en mi latido es viento claro, fresco,
el sonido limpio de las noches y del aliento.
La distancia esdrújula y esquiva
nos acerca y te hace rima en cada beso.
Duermes acariciando el borde de mi cuerpo.
Sueño en tu sonrisa.

domingo, febrero 04, 2007

Diálogo de amantes al separarse

La música entre los dos amantes, para disolver la pena de la partida. La música quiere ser una danza y no un desgarrón en ese marcharse, ese deslizarse hacia la vida y lejos de la vida, extraño péndulo del alma.
Los amantes buscan esa música, en ese momento, dentro de las palabras, en el polvo de los gestos. Y saben, que si tuvieran coraje, sólo el silencio sería música, música exacta, un largo silencio amoroso, un claro en la despedida.
ELLA: Adiós.
EL: Adiós.

lunes, enero 22, 2007

La mirada de Venus


Le enseñó a buscar a Venus en un cielo tachonado de estrellas. Miraba constantemente hacia lo alto, rastreando el horizonte como si allá, a lo lejos, se encontrara el camino de la felicidad. Miraron en la misma dirección.


Le hizo creer que juntos alcanzarían el mar de la Vía Láctea, que el crepúsculo les convertiría en dioses de las sombras, que el despertar entre la hierba sería un brotar sin final, manando en su propia existencia

Le enseñó a buscar a Venus entre las estrellas, pero no tenía ojos, no sabía dónde miraba. Le engañó. No sabía de lo que hablaba, mentía sin piedad para que alguien le llevara de la mano. En un cruel acto de vampirismo sangraba la azul esencia de las estrellas que ignoraba y de las que hablaba como si fuesen de su propia materia.

Las cadenas del lazarillo de los sueños, apaleado por los hechizos ausentes de luna, chirriaban cada vez con más fuerza, oxidaban las muñecas y llenaban de serrín el corazón, mientras huía buscando, de verdad, las estrellas.

martes, enero 02, 2007

Sueño de palabras


Un sueño absorto, bajo algunas tensiones, describía parte de lo que anidaba en su cerebro. Se veía más lejos y más joven, con una indumentaria en desaliño, reclinado delante de una mesa, rodeado de papeles, trabajando en la conclusión de algunos textos.

De pronto se sentía invadido por un terror extraño. ¿Se encontraba en el lugar debido?

¿No sería en algún purgatorio donde, en pago de todos los errores cometidos, estaba condenado a la pasión de escribir sin cesar hasta extinguirse?

¿Y para qué escribía? ¿Para quién? Se sintió alarmado. ¿Para sí? ¿Para llenar su tiempo con palabras? ¿Acaso para poder seguir tras sus pensamientos? ¿Tal vez se hallaba delante de su sombra, junto a un pequeño encuadre luminoso que fijaba la historia individual en la del universo y sus distancias?

Lo más trascendental era que el cosmos también tenía historia imaginable y en la imaginación se convertían todos los mundos en un solo mundo, porque las criaturas y los astros eran en sí enérgica unidad, revelación constante del secreto de lo distinto y lo uno entrelazados.

Por medio de la luz y la certeza de sentirse viviendo, se le abrían los puentes de las luces y las sombras como tangible norma existencial. Ante la claridad de la belleza aparecen borrados los misterios -escribió. Pero todo seguía siendo un sueño, interesante, pero sueño.

domingo, noviembre 13, 2005

Mírame

Mírame desde esa liturgia del desorden que predicas.


Mírame con otras Palabras de Agua que nos sean a los dos desconocidas.

jueves, noviembre 10, 2005

El poema

Me pregunto si el poema no es la llama, sino la cicatriz de la quemadura alborozada de un sentimiento nuevo.

lunes, julio 04, 2005

La danza de los amantes


Estaba tan oscuro que perdí tu llegada naciente. Me rodeó tu tacto sonriente y fugitivo y, al poco, los cuerpos secuestraban el tiempo consumido en rápida invasión amorosa. Corría entre mis dedos la hierba salpicada. Y era real, aunque fuese un sueño.

lunes, junio 27, 2005

En-Sueño

Pienso que estoy en tu pensamiento, que piensas que te pienso. Y pienso si pudiera abrazarte la espalda, perderme en tus dedos, escalar el claustro de tu pecho, besarte el espíritu, mecerme en tu pelo, navegar en tus ojos, anidar en tu cintura... Pensamiento... Pensamiento. Duerme en mi.

martes, mayo 24, 2005

Lago de los sueños

Cerraba los ojos y no quería dormir, sino soñar. Vivir el mundo mórbido, saltarín e intangible que sólo yo poseía, el universo claro que los defensores de la frialdad gris desprecian por considerarlo enfermizo y perturbado. Allí no se busca sexo a los colores y se admiten contradicciones labio a labio. Los naufragios son azules y se llenan botellas con pedazos de aurora.
Abriré los ojos antes de que el sol evapore el lago de los sueños.

jueves, abril 21, 2005

Tentación

Caigamos en la noche de las tentaciones,
¿acaso importa el destino del tren?
Enrédate en el abrazo oscuro,
enrédame en las raíces del deseo inconcreto.
Que la noche quede en ti, y en mi,
horizontal y negra,
tendida como un río
con las riberas solas.