martes, abril 29, 2008

Antes de salir a escena

Actor, aprende a ser humilde, profundamente humilde. No sabes nada sobre los hombres, ni tampoco sobre las fuerzas que los mueven y animan a vivir o morir. No sabes nada sobre el amor; en tu trabajo manejas palabras aprendidas y simples ideas preconcebidas. La realidad es mucho más sorprendente, la fuerza de su imaginación es mucho más rica y mágica que cualquier situación humana que el hombre pueda concebir dentro de los límites de su propia imaginación.
Sé humilde, actor. Vas a engañar a unas personas que quieren que les engañes. La vida real, es otra cosa.

9 comentarios:

Silvia dijo...

¿Seguro que la vida real es otra cosa?
Porque yo conozco a muchas personas que se dejan engañar porque así lo quieren.
Un abrazo

MABANA dijo...

Siento que todos somos actores en un momento determinado...

Nos engañamos y engañamos con un arte nato..xq la vida real es eso..una comedia al fin y al cabo!

El chiste siento que no debemos perder el sentido de la realidad, y no autoactuar (si existe el vocablo este..hahaha) para autoconvencernos...digo no??

tamf

Kalia dijo...

Pero… ¿acaso no somos todos actores de una comedia divina? ¿Acaso nuestras vidas no son tampoco de verdad y la “realidad” es solo el escenario perfecto de un dramaturgo que quiere divertirse un rato jugando con nuestras pasiones y nuestros deseos?

Bueno, aparte de la broma, yo creo que no. Creo que somos responsables de la mayor parte de nuestras “representaciones”. Pero no viene mal de vez en cuando pensar-nos también con un poco de humildad.

Turulato dijo...

Cierto Kali, somos personajes no solo en busca de un autor; e intérpretes que creen que sus morcillas sin interesantes...

lola dijo...

Estoy de acuerdo con los que dicen que de alguna manera todos actuamos, cuando tratamos de conquistar a alguien, presentamos nuestras virtudes y ocultamos nuestros defectos, cuando alguien solicita trabajo, pone su mejor cara y se viste tal vez de una manera poco acostumbrada en su vida real y cotidiana...

Saludos

Armida Leticia dijo...

Muchas veces, la realidad supera a la ficción, y lo que vemos en una representación teatral o cinematográfica, se queda corto si lo comparamos.

Saludos.

Anónimo dijo...

Peor que engañar a los demás es engañarse a sí mismo,y mucho más peligroso.

JENNY dijo...

La vida es un gran teatro, en el cual todos participamos ,cada cual según le conviene, no hay nada como actuar con sinceridad ante los que nos quieren, el humano tiene mil caras.

Anónimo dijo...

La vida "real" es puro teatro...

Besicos de la fatica, cheposín
;-)

PD_cerré el blog, ya te contaré por email.